¿Por qué Mongolia desacató la orden de captura de la CPI contra el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y qué consecuencias tendrá la decisión?

Con todos los honores y en alfombra roja. Así fue recibido este martes en Mongolia el presidente ruso, Vladimir Putin, pese a la orden de detención en su contra emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) y que el país asiático debía ejecutar al ser miembro de la CPI.

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Putin llegó en la noche del lunes a la capital de Mongolia y este martes fue recibido por su homólogo Ukhnaagiin Khurelsukh en la plaza Gengis Kan. La razón del viaje fue la celebración del 85 aniversario de la victoria de las fuerzas mongolas y soviéticas contra el Japón imperial.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, asiste a una ceremonia de firma con el presidente de Mongolia.

Foto:AFP

Se trata de la primera visita de Putin a un Estado miembro de la CPI desde que este tribunal emitió una orden de arresto en su contra en 2023 por presuntos crímenes de guerra en Ucrania. 

Como la Corte carece de una fuerza policial propia, la ejecución de las ordenes de detención recae en los Estados miembros, como es el caso de Mongolia, que firmó el Estatuto de Roma, tratado fundacional de la CPI, en el 2000 y lo ratificó en 2002. 

Sin embargo, pese al llamado de la CPI, de Kiev y de organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Mongolia se negó a cumplir con la orden de captura.

¿Por qué Mongolia decidió no ejecutar la detención y qué pasa cuando un Estado no cumple una orden de captura de la CPI? Abecé.

¿Por qué Vladimir Putin tiene una orden de arresto en su contra?

El 18 de marzo de 2023, la CPI emitió una orden de arresto contra el presidente ruso y contra Maria Alekseyevna Lvova-Belova, comisionada para los derechos del niño en Rusia, por su presunta responsabilidad en «el crimen de guerra de deportación ilegal de población (de niños) y traslado ilegal de población (de niños) de las zonas ocupadas de Ucrania hacia la Federación de Rusia».

Según la acusación de la CPI, hay «motivos razonables» para creer que Putin tiene «responsabilidad penal individual» por el crimen de guerra que, dice el tribunal, se cometió desde el 24 de febrero de 2022, el día en que Moscú comenzó la invasión en territorio ucraniano.

Bombardeos rusos en Ucrania.

Foto:AFP

Rusia, al igual que Estados Unidos, China o Israel, no firmó el Estatuto de Roma y no reconoce la jurisdicción de este tribunal. Sin embargo, la orden de captura puede hacerse efectiva si el mandatario o el responsable en cuestión visita un país que sí reconoce la jurisdicción de la CPI y que se encuentra suscrito al Estatuto de Roma.

De hecho, el artículo 86 del tratado establece que «los Estados Partes, de conformidad con lo dispuesto en el presente Estatuto, cooperarán plenamente con la Corte en relación con la investigación y el enjuiciamiento de crímenes de su competencia». 

Por esta razón, Putin redujo sus viajes al extranjero desde 2023 o visita territorios que no están adscritos a la CPI. Por ejemplo, en julio del año anterior rechazó asistir a la cumbre de los Brics en Sudáfrica por temor a ser arrestado en el país africano.

¿Por qué Putin se arriesga a viajar a Mongolia pese a la orden de captura de la CPI?

Pese a que Mongolia está obligado a cumplir con la orden de captura, desde que se anunció el viaje quedó claro que el gobierno de dicho país no haría efectiva la medida de la CPI. La semana pasada, el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, afirmó que no había preocupación en el Kremlin ante una posible detención. «Mantenemos un excelente diálogo con nuestros amigos mongoles», agregó.

Además de la seguridad de que no sería detenido, Elena Davlikanova, becaria del Centro de Análisis de Políticas Europeas (CEPA), afirma que hay otras razones de fondo por las que Putin decidió realizar el viaje a Mongolia a pesar de la orden.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el presidente de Mongolia, Ukhnaagiin Khurelsukh, asisten a una ceremonia oficial de bienvenida en Ulán Bator.

Foto:AFP

En primer lugar, la experta asegura que el objetivo de la visita es distraer la atención sobre lo que está ocurriendo en la región de Kursk, en donde Ucrania lleva a cabo una ofensiva que, por primera vez en más de dos años, le permitió llevar la guerra directamente a territorio ruso. 

Es difícil restablecer a Rusia como una potencia global respetada cuando su presidente está aislado

El viaje también busca, señala la analista, ayudar a proyectar una imagen de un mandatario fuerte y enviar un mensaje de que Occidente no puede condicionar al presidente ruso.

«Es difícil restablecer a Rusia como una potencia global respetada cuando su presidente está aislado y no ha asistido a reuniones internacionales clave durante dos años. Los asesores del Kremlin esperan que su ‘intrépido’ aspecto envíe a sus partidarios una señal de que Occidente no puede imponer condiciones a Rusia», señala Davlikanova en un análisis del CEPA. 

La experta señala además que el viaje envía el mensaje de que Putin «está dispuesto a desafiar las normas jurídicas internacionales para socavar el derecho internacional». 

Tropas rusas entregando equipamiento militar en la región rusa de Kursk.

Foto:EFE

«Si el orden mundial sigue debilitándose, las perspectivas de un tribunal para los criminales de guerra rusos, las reparaciones y la rendición de cuentas disminuirían significativamente», agrega.

Por último, dice Davlikanova, el Kremlin necesita hacerle frente a las dificultades económicas que le han traído las sanciones occidentales, por lo que le apuesta a seguir ampliando su influencia en Asia. En ese sentido, su viaje a Mongolia se vuelve clave.

¿Y por qué Mongolia no ejecutó la orden de captura de la CPI?

El analista político Bayarlkhagva Munkhnaran le dijo a la AFP que «es evidente que no había ninguna opción de detener a Putin», pues para ese país «el escándalo actual vinculado a la orden de arresto de la CPI no es más que una cuestión secundaria respecto a la necesidad de mantener relaciones seguras y previsibles con el Kremlin».

Mongolia, situado entre China y Rusia, fue parte de la órbita de Moscú durante la era soviética, y tras el colapso de la Unión Soviética, en 1991, ha mantenido relaciones cercanas con sus dos países vecinos.

El escándalo no es más que una cuestión secundaria respecto a la necesidad de mantener relaciones seguras y previsibles con el Kremlin

El país tiene fuertes vínculos culturales con Moscú, pero sobre todo una importante dependencia comercial y en los sectores de energía y seguridad.

Durante la visita de Putin a Mongolia este martes, de hecho, el presidente del país asiático afirmó Rusia es «uno de sus principales socios comerciales», mientras que Putin destacó que, solo en 2024, el volumen del intercambio comercial entre ambas naciones creció más del 21 por ciento. 

El gobierno de Mongolia, cabe recordar, tampoco ha condenado la ofensiva rusa en Ucrania y se ha abstenido en la ONU en las votaciones relativas al conflicto. Tampoco comentó los pedidos de detención de Putin.

El presidente ruso, Vladimir Putin, durante su visita a Mongolia.

Foto:AFP

En ese sentido, Davlikanova señala que la situación del país asiático es precaria y que sus vínculos con China y Rusia son esenciales para su economía, lo que limita su capacidad de acción.

«Con una población de unos tres millones de habitantes repartidos en un vasto territorio, carece de un poder militar significativo. Depende económicamente de sus poderosos vecinos y resulta atractiva por sus ricos recursos naturales, que constituyen la columna vertebral de su economía. Rusia y China representan la mayor parte del comercio y la inversión de Mongolia, y todas las rutas comerciales pasan por su territorio. Esta dependencia limita de forma muy evidente la capacidad del país para tomar decisiones independientes», señala Davlikanova.

¿A qué se expone Mongolia tras su negativa a capturar al presidente Vladimir Putin?

En la práctica, la Corte Penal Internacional carece de un mecanismo de ejecución eficaz, y los Estados miembros pueden estar exentos de realizar detenciones si hacerlo entra en conflicto con ciertas obligaciones del tratado o con la inmunidad diplomática.

La CPI podría remitir el caso a la Asamblea de los Estados Partes. Esa asamblea, que se reúne una vez al año, a su vez podría condenar la violación de Mongolia a través del llamado «procedimiento de incumplimiento».

El presidente de Rusia, Vladimir Putin (d), y el presidente de Mongolia, Ukhnaagiin Khurelsukh.

Foto:AFP

«Los Estados Partes en el Estatuto de Roma tienen la obligación jurídica de cooperar plenamente con la Corte. Cuando un Estado Parte no cumple con una solicitud de cooperación, la Corte puede hacerlo constar y remitir la cuestión a la Asamblea de los Estados Partes para que adopte las medidas necesarias», explica el tratado de la CPI.

Sin embargo, las eventuales sanciones de dicha asamblea se limitan esencialmente a una amonestación verbal.

Otra opción sería que el tribunal lo remita al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), lo que implicaría consecuencias desde el punto de vista jurídico, diplomático y de reputación.

No obstante, se ve poco probable una medida contra Mongolia. Reed Brody, exprocurador estadounidense, le dijo a Radio France Internacional que «hasta la fecha, ningún Estado ha transferido a un funcionario de otro Estado a la CPI».

¿Cómo reaccionó la comunidad internacional tras la decisión de Mongolia de no capturar a Putin?

Por lo pronto, la negativa de Mongolia a capturar a Putin ha generado una fuerte crítica. Kiev, por ejemplo, acusó al país asiático de «permitir al criminal inculpado escapar a la justicia», mientras que la Unión Europea lamentó que Mongolia no cumpliera con sus obligaciones al ser parte del Estatuto de Roma.

Ucrania pidió una enérgica reacción internacional al asegurar que el incumplimiento de la orden podía sentar un peligroso precedente y debilitar el poder de la CPI en el mundo.

Países como Bahamas, Cuba, Chile, Estados Unidos, Haití, Jamaica, Santa Lucía, Granada, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Surinam, firmaron el acuerdo en primera instancia, pero no ratificaron su adhesión al tratado final.

Foto:iStock

«Esto es un serio golpe para la reputación de la Corte Penal Internacional y de todo el sistema de derecho internacional», le dijo a Efe Oleksandr Merezhko, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento ucraniano y diputado por el partido gubernamental Servidor del Pueblo.

También lo había advertido antes del viaje de Putin la organización Amnistía Internacional, que dijo que no cumplir con el arresto alentaría la actual línea de acción del presidente ruso y debía considerarse como un esfuerzo estratégico para socavar la labor de la CPI para procesar a los presuntos criminales de guerra.

Esto es un serio golpe para la reputación de la Corte Penal Internacional y de todo el sistema de derecho internacional

«Proteger a un fugitivo de la justicia internacional no solo equivaldría a obstruir la justicia. Si Mongolia proporciona al presidente Putin un refugio seguro, aunque sea temporal, se convertirá en la práctica en cómplice de la garantía de la impunidad para algunos de los crímenes más graves según el derecho internacional», dijo al respecto Altantuya Batdorj, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Mongolia.

El legislador ucraniano Merezhko ya propuso que Ucrania coopere para iniciar sanciones contra Mongolia, pero sobre todo poner en marcha instrumentos legales realmente efectivos para castigar el incumplimiento del Estatuto de Roma.

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